“Estamos abiertos al diálogo”, dice la dirigencia ruralista

Fuente: Diario Clarín

El Gobierno dejó en suspenso la suba de las retenciones y evitó un paro del campo

Se trata del 3% aprobado por el Congreso. Hay, sin embargo, asambleas y algunos tractorazos.

En la necesidad de crear un puente, Alberto Fernández recibió dos veces a los dirigentes del campo y su ministro del área, Luis Basterra, habla varias veces por día con muchos de ellos.

Eso explica la decisión del Gobierno de no aumentar 3% las retenciones, suba que fue autorizada por el Congreso, en lo que se lee como una señal hacia los productores.

Pero la percepción de quienes trabajan la tierra es la de una espada de Damocles y si bien no hay protestas generalizadas, siguen en guardia. Son poco complacientes.

“La gente está enojada y prepara asambleas al costado de la ruta o suspensión por unos días de la comercialización. Hay falta de confianza hacia el Gobierno pero estamos abiertos al diálogo que es el camino y planteamos que hay que saber manejar esa bronca, de ninguna manera podemos generar un caos social”, dice a Clarín Jorge Chemes, presidente de CRA, con sociedades rurales en todo el país.

Este martes hay cita en Pergamino, con los suelos más fértiles del planeta. Muchos irán con sus tractores. La movilización está impulsada por Carbap, con asociados en Buenos Aires y la Pampa.

“El diálogo se mantiene y nunca debe cortarse pero las bases están molestas, se sienten discriminadas ya que del esfuerzo se ven exceptuados algunos sectores. De esta forma, el campo siempre sale sorteado mientras atraviesa una realidad económica que no es la que sostiene gran parte de la sociedad desde hace años. Los datos del censo muestran la desaparición de 80.000 productores. Nuestra situación ya es mala sin el 3%. Y si lo aplican en esta situación se acrecentaría el enojo”, le dice a Clarín el presidente de Carbap, Matías de Velazco.

Pese al ajuste, gastarán $ 75 mil millones más que el año pasado en el subsidio a las tarifas

La entidad votó ir a un paro y llevó la postura a nivel nacional. No tuvo quorum y fue cambiada por marchas y tractorazos.

También habrá ceses de comercialización de pocos días. El efecto será simbólico dado que a esta altura del año hay poca cosecha para vender: la gruesa como se llama a la soja, maíz, sorgo y girasol aparece en marzo.

De acuerdo con la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada) la participación del Estado para el promedio de los cultivos de soja, maíz, trigo y girasol es del 60,4%. En otras palabras, “de cada $100 de renta que genera una hectárea agrícola, $60,40 se lo llevan los distintos impuestos cobrados en varios niveles de gobierno”, explicó el economista jefe David Miazzo.

La última encuesta de los grupos CREA, que cobija a los productores de punta, revela que el 61% de esas empresas considera que hoy es un mal momento para realizar inversiones.

Las retenciones, que quedaron en 12% para trigo y maíz y 30% para soja, dejan números “muy finitos y a eso hay que sumarle el impacto negativo de la sequía que no alcanzó a revertirse con las últimas lluvias. Hubo mermas en en la cosecha fina (trigo y cebada)”, señaló José María Cafferata, asesor de productores de la zona de Tres Arroyos.

Las buenas noticias vienen por el lado de la ganadería. Los grupos CREA hablan de auge internacional de la carne argentina. En 2019 las exportaciones representaron el 26% del total de la faena, todo un récord histórico. Otro récord: el 74% de los embarques se envió a China.